Para los padres de niños pequeños, la restricción más importante es esta: no se le permite tomar en brazos a su hijo durante al menos 2–3 semanas después de la cirugía. Esta norma es obligatoria tanto por los posibles golpes accidentales en la nariz como por el aumento de la presión abdominal.
0–2 años (bebé): Durante este período, se recomienda contar con un adulto que pueda ayudarle en todo momento. No está permitido levantar ni llevar en brazos al bebé durante las primeras 2–3 semanas.
2–5 años (niño pequeño): Sigue sin estar permitido levantarlo. Organícese de modo que su hijo no corra hacia usted ni le golpee la cara. Planifique guardería o niñera para la primera semana.
5 años o más: Los niños más independientes facilitan la gestión del proceso. Aun así, un adulto debe estar con usted durante la primera semana.
Acompañante: Se recomienda que organice la presencia de un adulto (pareja, madre, hermano o hermana) que pueda ayudarle en casa, especialmente durante los primeros 5–7 días. Esto es necesario tanto para el cuidado de su hijo como para su propia seguridad.
Para madres lactantes: La lactancia no es un impedimento para la cirugía. Sin embargo, no debe amamantar durante las primeras 24 horas tras la anestesia y debe extraerse la leche y desecharla; después, puede continuar con la lactancia (madres lactantes y cirugía).